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Escrito por José Gil Llorca
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Viernes 09 de Julio de 2010 16:21 |
Por Rafa Cervera
Si nos remitimos a los resultados políticos y económicos de los dos últimos años, España es una barca a la deriva sin timón, sin rumbo, sin mando. Pero si tomamos en cuenta los resultados futbolísticos de nuestra selección en esos mismos dos años (22 victorias y una sola derrota, incluyendo 10 de 10 triunfos en los partidos clasificatorios para el Mundial de Sudáfrica), entonces sí que es sencillo señalar una figura que esté al mando: Vicente del Bosque. ¿Pero quién es Vicente del Bosque?
Por su pasado en el banquillo madridista, podríamos definir a Vicente del Bosque como una persona que fue capaz de poner paz y calmar la tormenta, dirigiendo a sus jugadores en la complicada transición de Lorenzo Sanz a Florentino Pérez y ganando dos ligas y una Copa de Europa en el trayecto. Sin embargo, del Bosque no tenía el sex appeal que Florentino buscaba y, en una decisión sin precedentes, el entrenador se quedó en la calle tras conquistar su segunda liga. Era el año 2003. Llegaron al club blanco dos guaperas: Queiroz y Beckham. Curiosamente, desde entonces y hasta la fecha, como si de un castigo divino se tratase (aunque sabemos que Dios no funciona así), Florentino no ha podido conquistar un solo título con el Madrid. Quizá si del Bosque gana el Mundial con España, Florentino pueda al fin dormir en paz, quedando liberado del "maleficio"…
Sobre su sentimiento cuando fue despedido, del Bosque explicó en una magnífica entrevista realizada por Jordi Aguiló, para la publicación digital Sport Magister, sobre valores y deporte, con la que tengo el placer de colaborar:
"Sí, me dolió. Sinceramente me dolió porque ni en mis peores imaginaciones podía pensar que podría salir con la frialdad que salí".
En otra entrevista, esta vez realizada por Enrique Ortego para el diario ABC, el ahora entrenador de la selección española comentó su remedio para tan traumática situación. A la pregunta "¿hay vida después del fútbol?", del Bosque respondió:
"Sí, la familia. Soy un hombre muy familiar".
Ante todo, Vicente del Bosque es un marido y padre ejemplar de tres hijos. Uno de ellos, el menor, Álvaro padece síndrome de Down y creo que es impactante la naturalidad en que el seleccionador español explicaba a Ortego la reacción familiar ante la enfermedad de su hijo:
"Al principio fue muy duro, pero siempre lo hemos llevado con la mayor tranquilidad. Me decía por qué le va a tocar a otro y no a mí. Además, en nuestra casa tiene la suerte de que no le falta nada, tenemos la posibilidad de ayudarle en todo. Es una bendición para todos. Una situación así en casa, a diario, te hace relativizar las cosas. Te hace más sensible".
El papel de nuestro entrenador como cabeza de familia no ha pasado desapercibido. De hecho, el profesor Gerardo Castillo, del Departamento de Educación de la Universidad de Navarra, incluyó a del Bosque como uno de los protagonistas de su libro Confidencias de casados, famosos y felices –claves para crecer como matrimonio.
A la pregunta en el libro sobre cómo ha mantenido vivo el amor. Del Bosque responde:
"Cultivando el afecto y, sobre todo, a través de los hijos, que unen mucho. Esa labor de ayudarles a crecer, a formarse, une cada vez más al matrimonio".
Como decía al principio, no podemos concluir lo mismo de lo político o lo económico, pero al menos en lo futbolístico, materia que reclamará nuestra atención total en los próximos 50 días, España no podía estar en mejores manos.
En el siguiente link dejo la entrevista completa realizada en Sport Magister a Vicente del Bosque, para aquellos que quieran adentrarse más a fondo en la personalidad y los valores formativos del seleccionador español.
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Última actualización el Viernes 09 de Julio de 2010 16:48 |
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A PROPÓSITO DE UN ANUNCIO DE TV |
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Escrito por José Gil Llorca
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Miércoles 07 de Julio de 2010 15:43 |
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LaIglesiaEnLaPrensa.com
Hace unos días, la televisión británica Channel 4 emitió un anuncio que concluía con esta frase: “si tiene un retraso menstrual, podrías estar embarazada; si estas embarazada y no sabes qué hacer, Marie Stopes International te puede ayudar”. En honor a la transparencia informativa, que se exige a la publicidad, habría que añadir que la única ayuda que ofrece esta “non profit” es el aborto.
Aunque no se dice en el anuncio, basta visitar la página web de Marie Stopes International para comprobar su finalidad. Allí se puede leer también el orgullo institucional por esta campaña de marketing, pues se trata de “la primera vez que la televisión emite un anuncio para embarazos no planificados y servicios de asesoramiento de aborto”.
Junto a este silencio, otra sorpresa es que esta “non profit” resulta bastante “profit”. Su “core business” es el aborto (practica 65 mil al año en Gran Bretaña). Sus ingresos ascienden a los cien millones de libras esterlinas al año (treinta de los cuales procedentes de fondos públicos).
No está claro cuántos trabajan voluntariamente. Sí se tienen datos de que uno de sus directivos recibe un sueldo anual de 210 mil libras, mientras que otros veintidós empleados llegan a las 60 mil (el suelo medio en Gran Bretaña ronda los 25 mil libras). Es difícil verlo de otro modo: son dineros de la industria del aborto.
Resulta particularmente llamativo que esta institución enarbole la figura de un personaje —Marie Stopes— que teorizó el concepto de purificación de la raza, que era entusiasta del Tercer Reich y particularmente devota de Hitler, y que desheredó a su hijo porque se casó con una... miope.
Decía hace un par de años Gerard Warner que “a Maria Stopes se perdona su racismo eugenésico porque era anti-life”. Incluso el mítico servicio postal de su majestad le dedicó un sello (foto). Suena todo muy raro, ¿no? |
| ARGUMENTOS CONTRA EL GAYNOMIO |
| Escrito por José Gil Llorca,
on 08-06-2010 10:23
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Visitas : 124 |
Favoritos : Ninguno |
Publicado el : General, Personal |
| ARGUMENTOS ACADÉMICOS CONTRA EL PROYECTO DE GAYMONIO |
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| escrito por Administrador |
| Lunes, 07 de Junio de 2010 |
( Valores Religiosos) La Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina (UCA) intervino hoy en la audiencia pública convocada por la Comisión de Legislación General del Senado para debatir el proyecto de ley de reforma del Código Civil y legalización de las uniones de personas del mismo sexo.
Al respecto, tanto el decano de la Facultad, doctor Gabriel Limodio, como el director de Investigación Jurídica Aplicada, doctor Nicolás Lafferriere, sostuvieron su opinión contraria al proyecto y aconsejaron el rechazo de la iniciativa que, advirtieron, provocará "una radical alteración del orden público y del sistema de filiación".
El doctor Limodio realizó la introducción general y puso especial énfasis en remarcar cómo el proyecto de ley resulta contrario al orden público. En este sentido, luego de un análisis de las intervenciones de los Diputados durante el debate del proyecto y con un estudio del artículo 19 de la Constitución Nacional, explicó por qué el proyecto de ley vulnera el orden público y además tiene perjuicios para terceros.
En tanto, el doctor Lafferriere recordó que desde la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, la noción de matrimonio se refiere a la unión de hombre y mujer y llamó la atención sobre las implicaciones del proyecto en el sistema de filiación establecido en el Código Civil. En efecto, un aspecto poco difundido del proyecto de ley con media sanción es su propuesta de regular la situación de la presunta descendencia de las uniones de personas del mismo sexo. Al hacerlo, altera radicalmente las normas sobre filiación que tutelan el derecho humano a la identidad del niño y que se basan en el vínculo biológico y genera una suerte de "sustitución de identidad" por vía legal.
Los argumentos esgrimidos
Las uniones del mismo sexo no pueden tener "hijos matrimoniales": La pretensión de concederle un estatuto jurídico a las uniones de personas del mismo sexo, ya sea por medio de la redefinición de matrimonio, como por la creación de una nueva institución como la "unión civil", conlleva necesariamente la aspiración de "tener descendencia". Pero los pretendidos "matrimonios" de personas del mismo sexo no pueden tener hijos biológicos propios ni, por tanto, "hijos matrimoniales" en el sentido jurídico del término. Sin embargo, la media sanción de Diputados ignora esta incontrastable realidad y contiene varias normas donde considera lo relativo a supuestos "hijos matrimoniales". Por ejemplo, se quiere modificar el artículo 264 para reconocer a los dos "cónyuges" del mismo sexo patria potestad compartida y el artículo 360 que define que "son hermanos bilaterales los que proceden de los mismos padres...". En estos artículos y en otros más, la media sanción presupone que las uniones del mismo sexo pueden tener hijos biológicos.
Inscripción en el registro con dos madres y sin padre: La media sanción pretende que los hijos que nazcan de una mujer "casada" a otra mujer se anoten como hijos de ambas, excluyendo deliberadamente al padre. Ello surge expresamente de la reforma que la media sanción propone hacer a la ley 26.413 que regula el funcionamiento del Registro Civil y que en su artículo 36 especifica cuáles son los contenidos que se deben incluir en la inscripción de un nacimiento. Con la nueva ley, en el caso de hijos de matrimonios del mismo sexo, un niño será anotado como hijo de su "madre y su cónyuge". En concreto tendrá "dos mamás y ningún papá". ¿Es que se proyecta crear un régimen legal para niños "sin padre"?
Omisión del caso de dos varones: Paradójicamente, el proyecto nada dice sobre qué sucederá en el Registro Civil cuando dos varones pretendidamente "casados" quieran anotar un "hijo" como "matrimonial". Simplemente se remite a las reglas generales y el niño sería anotado como hijo de su padre y su madre, ignorando al otro pretendido "cónyuge" varón.
Subsistencia de las normas civiles: El proyecto no deroga ni reforma las disposiciones vigentes del Código Civil sobre maternidad y paternidad y, por tanto, en el futuro podrían plantearse diversas situaciones de impugnación de la maternidad por parte del hijo, de la madre "legal" o de la madre biológica, o bien de reclamación de paternidad hacia el padre del hijo. Todo ello altera también el sistema de patria potestad y otras normas de derecho de familia.
Vulneración del derecho a la identidad: Esta "doble maternidad sin paternidad" vulnera el derecho a la identidad consagrado por el artículo 8 de la Convención sobre los Derechos del Niño, que goza de jerarquía constitucional, y por la ley 26.061 de protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes (artículos 2, 3, 5, 7, 11, 12). En particular, el artículo 11° de la ley 26061 expresamente dice que "las niñas, niños y adolescentes tienen derecho... al conocimiento de quiénes son sus padres, a la preservación de sus relaciones familiares de conformidad con la ley... Los organismos del Estado deben facilitar y colaborar en la búsqueda, localización y obtención de información, de los padres u otros familiares de las niñas, niños o adolescentes facilitándoles el encuentro o reencuentro familiar. Tienen derecho a conocer a sus padres biológicos, y a crecer y desarrollarse en su familia de origen, a mantener en forma regular y permanente el vínculo personal y directo con sus padres".
Antecedentes internacionales: Este problema legal de los pretensos "matrimonios" del mismo sexo no es nuevo y ya ha sido motivo de controversias en España, como así también en Canadá. En este país, en 2007 la Corte de Apelaciones de Ontario resolvió que un niño tendría dos madres y un padre, en un caso donde las mujeres acudieron a una fecundación artificial con gametos de un varón amigo.
Cosificación del niño: Para Lafferriere, lo más grave es que se "cosifica" al niño, que pasa a ser un objeto cuyos vínculos más esenciales (la maternidad y la paternidad) quedan a merced de los deseos subjetivos de dos personas. Si prospera la media sanción, se abre una brecha, se marca un hito, se sienta un precedente de insospechadas consecuencias y que mina los sólidos principios fundantes del sistema filiatorio en Argentina.
No es un problema de técnica legislativa: Lafferriere enfatizó que no se trata de un problema de mera técnica legislativa. No se trata de "encontrarle la vuelta" y modificar las normas sobre filiación para contemplar las variantes que surgen de estas nuevas "uniones". El problema es que cualquier legalización de estas uniones significa tal alteración del orden jurídico vigente que hay que redactar de nuevo una buena parte del derecho de familia, o mejor dicho, considerarlo derogado. Y ello por cuanto no se trata sólo de una alteración de un orden jurídico positivo, sino una alteración del mismo orden de las cosas, del orden que surge de la naturaleza, del orden que las civilizaciones desde tiempos inveterados han reconocido y respetado.
Rechazo de la ley: Por todo ello, sostuvo que no puede aprobarse una ley injusta que es inconstitucional por violentar el concepto de matrimonio y legalizar las uniones de personas del mismo sexo y alterar las reglas de filiación generando una "sustitución de identidad" que vulnera los derechos del niño.
Fuente: AICA
Revisado el: 08-06-2010 10:23
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Escrito por José Gil Llorca
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Jueves 20 de Mayo de 2010 18:00 |
SÍ A LA VIDA

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Última actualización el Jueves 20 de Mayo de 2010 18:08 |
| Un católico que va por libre será lo que sea pero no es católico |
| Escrito por José Gil Llorca,
on 30-04-2010 08:27
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Visitas : 174 |
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Publicado el : Opiniones, Películas |
Autor: Guillermo Urbizu
El católico que va por libre es una soberana incongruencia. ¿Qué significa ir por libre? ¿Interpretar el mensaje de Cristo al capricho de modas, latiguillos o dudosas teologías? ¿Decir que las herejías son cosa del pasado y poner a parir al Papa, que debería ser más razonable en lo que respecta a los dogmas, a los mandamientos, a los sacramentos o a la liturgia, y dejar hacer y decir a cada uno según su cósmica inspiración del instante? (El desplante al Papa de turno es muy característico, un pedigrí muy moderno que queda de lo más estupendo). Igual se trata de tener más en cuenta a Marx, a Hegel o a Heidegger. O a todos sus epígonos. Ir por libre en la Iglesia Católica es síntoma claro de soberbia y descarrío. Es inventarse una ridícula iglesia adaptada a las conveniencias de determinados estereotipos, diseminados en opiniones u ocurrencias. Es poner la ideología de turno por encima de Cristo. Adaptando, tergiversando, etcétera. Lo que haga falta. Y a veces ni eso. Se trata simplemente de pereza, o tibieza. Y una gran dosis de ignorancia. Lo escuchamos de continuo. “Me relaciono con Dios cuando me apetece, cuando lo necesito”. O se trata de inercia. Sí, inercia, dejarse llevar por lo que se dice, o por lo que hace una supuesta mayoría. El tan manido “creo en Dios pero no en la Iglesia”. O “el Vaticano no representa de verdad a los católicos”. O “el Purgatorio no existe, y tampoco el Infierno, y por supuesto el demonio”. O “es una exageración eso de la Virgen”. “¿El pecado? Pero si Dios es Padre. Sobre la marcha nos perdona. Puro morbo, una forma muy sibilina que tiene la Iglesia para tener controlado el chiringuito”. Ir por libre en la Iglesia es, al cabo, un reduccionismo y una simpleza. De pensamiento y de obra, pero sobre todo de alma.
Pero cunde. Ya lo creo que cunde. Ir por libre es también tener miedo. Miedo a no enfrentarse al mundo y a la propia conciencia. No dar la cara. El vértigo del ser es demasiado tremendo. Quita, quita. Resulta más fácil engañarse, salir del paso con un par de frases delicuescentes, o con generalidades absurdas y hasta con estadísticas. “Dios me entiende”. “La Iglesia es que no se entera de nada, dado su oscurantismo”. Y nadie se lee un solo documento pontificio. Y la Biblia es sólo unas cuantas citas de tercera mano. Mejor unos versículos de Ernesto Cardenal o un libro estratosférico de… pongan aquí el nombre. “¿Todavía crees en eso del agua bendita?”. La falta de formación doctrinal y espiritual sobrecoge. Para la esperanza hay que poner ciertos medios. Y “los pobres, los pobres”. Por supuesto, los pobres. La Santa Madre Iglesia -que es Una- se ocupa de ellos desde hace siglos. La caridad y la gracia son el quicio, no la ideología (o un cúmulo de sentimientos). La misma ideología que defiende el aborto o la sodomía. O incluso lo hermosa que resulta la eutanasia. ¡Qué bonito! El Dios católico ya no mola. Porque exige. Hay otros dioses más llevaderos. Sin comparación posible. Por ejemplo, los instintos. Y la relajación zen y el gran Arquitecto. Y hay que volver a los orígenes de Jesucristo superstar, tan hippy y colega, y bailar hasta la inopia. ¿Y vivir en cristiano para cuándo? Digo. De cuerpo entero. Y de alma entera. Full time. A lo largo y a lo ancho de toda la jornada, de todo el horario de los días. Sin vacaciones ni resquicios, ni parsimonias, ni componendas.
El cristiano que va por libre, no nos engañemos, tiende a rezar más bien poco. O nada. La fuerza se le va por la boca. Todo es una excusa. Siempre hay un “pero” en su vida. Constantes pegas a la jerarquía apostólica, a la moral, a lo que sea. Todo es opinable, porque claro, Dios no puede ser tan obtuso. Y tampoco tienen estas cosas pías tanta importancia. Lo importante es el corazón, dicen. Pero ese corazón tiene que estar dentro del Corazón de Cristo. ¿La Verdad? Bueno, la Verdad es siempre un poco menos, es relativa, y acomodaticia. Es como si la Iglesia fuera una academia llena de asignaturas optativas. Católico a la carta. Católico los otoños e inviernos, no tanto las primaveras y los veranos. Católico con los católicos y con el resto cierto regusto pagano. Hay que quedar bien. Esto sí, desde luego. Esto otro no. Esto otro habría que modificarlo. “Del primado de Pedro habría mucho que hablar”, o “eso del celibato es anti natural o habría que dar un voto de confianza de género a las mujeres como sacerdotes”. Ciertos prohombres y gente común dicen amar mucho a Dios, o incluso a la Iglesia, pero no cesan de vivir una doble vida, no dicen lo mismo sus actos. Católicos apáticos. Católicos a ratos. Y, me parece, Cristo no fue Cristo a ratos, ni padeció y murió a ratos. Ni cuenta con nosotros a ratos. Ni nos mantiene en la vida -y en Su misericordia- a ratos. Nos quiere enteros, completos. Para toda la eternidad.
La lucha por la santidad es incompatible con el ir por libre. O se es católico o no se es. O se ama a Dios con todo el corazón y con toda el alma o estamos hablando de otra cosa. O se ama al Papa y a la Iglesia nuestra Madre y a su entero Magisterio o nos hemos equivocado de club o de equipo. Revisado el: 30-04-2010 08:27
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