ES EL PROTAGONISTA DE UN ANUNCIO CONTRA EL ABORTO
Tim Tebow, un ‘quarterback’ por la vida
Si Tim no hubiera nacido, no habría sentido la llamada del fútbol americano en la escuela secundaria; no habría estudiado en la Universidad de Florida, ni entrado en el equipo universitario, el Florida Gators; no habría sido admirado como el mejor quarterback por miles de fans de todo el país ni habría ganado el Trofeo Heisman en 2007, premio que se otorga al mejor jugador de la liga universitaria de Estados Unidos.
Tampoco habría seguido los pasos misioneros de sus padres, no habría predicado en las cárceles y correccionales ni habría hecho felices a miles de niños filipinos, a cuyas vidas miserables lleva cada año un poco de consuelo y esperanza. Si Tim no hubiera nacido, tampoco habría protagonizado, junto a su madre, el anuncio que la organización pro vida Focus on the Family contrató para ser emitido durante la final de la Super Bowl de este año.
Pero Tim Tebow sí nació. El 14 de julio de 1987, en Manila, Filipinas, donde sus padres trabajaban como misioneros cristianos. Unos meses antes, cuando los médicos que trataban a su madre -en coma por una grave infección- descubrieron que estaba embarazada, aconsejaron que abortara para evitar complicaciones y, supuestamente, proteger la vida de la madre.
Además, aducían que debido a la fuerte medicación era previsible que el bebé hubiera sufrido ya daños irreversibles. Los padres de Tim, Pamela y Bob, hicieron caso omiso de las recomendaciones de los médicos, y pidieron a Dios por la vida de su hijo. “Si nos quieres dar un hijo, le llamaremos Timoteo y será un predicador”. Evidentemente, Dios escuchó sus plegarias. Y Tim cumplió su misión.
Ejemplo como persona
Hoy, a los 22 años, Tim es una estrella del fútbol americano. Quarterback de los Florida Gators y reciente ganador del Trofeo Heisman, el más alto galardón que puede recibir un jugador universitario, es también considerado el jugador con mayor proyección de la NCAA (Liga Universitaria).
Pero Tim es mucho más que un gran deportista con una gran proyección, mucho más que un héroe en los estadios o en las pantallas de televisión de Florida y de todo el país. Tim es, sobre todo, un ejemplo, como persona y como creyente; con una doble misión, su firme compromiso de predicar la palabra de Dios y su absoluta entrega a los demás. Algo que hoy, tal y como están los tiempos, es casi un doble heroísmo.
No es raro ver a Tim Tebow predicar en las cárceles, visitar los hospitales o acudir a los barrios marginales de Miami. O declarar ante las cámaras de televisión su decisión de llegar virgen al matrimonio; declaración que, por cierto, dejó sin habla a los reporteros que cubrían la noticia, quienes no supieron qué más preguntar